Lírica
En el genero lírico el autor transmite sentimientos emociones o sensaciones respecto a una persona o un objeto de de inspiración en forma escrita o musical. Los subgéros poéticos que lo componen son el soneto, la oda, y la elegía.
La calaca en la prepa paseaba
Muy humilde ella andaba
Pues al salir de la escuela
A cualquier cristiano se echaba
Muy desesperada ya estaba
El tiempo pasaba
La hora no llegaba
Y don Nico a esperaba
En las vías el la encontró
Y desesperada ella corrió
Cuando él pensó que a libró
a pelona se lo echo
Don Nico en el infierno se encontraba
Y ahora el inframundo vigilaba
Un alumno veracruzano llegaba
Y a este lo mando a la Chingada
Creado por:
Castro Mendoza Jesús Fernando
Zamora Villafan Brian
Aranda Valerio Miguel Ángel
Biografía de Gabriela Mistral
Nació en Vicuña (Chile) el 7 de abril de 1889, con el nombre de Lucila
de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayata. Era hija de la modista Petronila
Alcayaga, y del preceptor Juan Gerónimo Godoy, poeta quien abandonó a su
familia cuando su hija tenía apenas tres años.
Mistral dijo que fueron los versos de su padre,
que encontró varios años después de su abandono, que le despertaron la pasión
poética.
En 1910 logró el título de Profesora de Primaria, otorgado por el
Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.
Visitó México en el rol de educadora, y cooperó en la reforma educacional con José Vasconcelos. Entre 1933 y 1953 fue Cónsul de su país en varias ciudades, como, por ejemplo, Madrid, Lisboa y Los Ángeles.
Visitó México en el rol de educadora, y cooperó en la reforma educacional con José Vasconcelos. Entre 1933 y 1953 fue Cónsul de su país en varias ciudades, como, por ejemplo, Madrid, Lisboa y Los Ángeles.
Su poesía puede calificarse como modernista, siendo mística, emotiva y
centrada en temas cotidianos. Fue traducida a varios idiomas, y muchos
escritores latino americanos, como Pablo Neruda y Octavio Paz, sintieron su
influencia.
En sus obras expresó temas como el sufrimiento o la maternidad
frustrada, así como inquietudes religiosas y sociales que responden a su
ideología cristiana y socialista. Poetisa de acento genuino y entrañable, parte
de su no muy abundante producción está dedicada a los niños (fue maestra rural
durante quince años), y tal vez sea éste el aspecto más conocido y celebrado de
su obra. Sin embargo, su verdadera personalidad se revela, sincera, poderosa y
conmovedora, en versos por los que circula una intimidad dolorida y una ternura
en busca de sus propios cauces de manifestación
La obra de Gabriela Mistral pasó por distintas etapas; en un
primer momento, con la publicación de Desolación (México, 1922), existe un fuerte
predomino del sentimiento sobre el pensamiento, a la vez que una cercanía muy
estrecha con lo religioso. Los temas que aparecen en este libro, bajo una
profunda reivindicación del retorno a valores de una trascendente
espiritualidad, giran en torno a la frustración amorosa, al dolor por la
pérdida, la muerte, la infidelidad, la maternidad y el amor filial, todo ello
envuelto en la reflexión adulta de la poetisa, que vivió el suicidio de su
amado como una pérdida irreparable.
El 12 de diciembre de 1914, recibió el Primer Premio en el Concurso
Nacional de Literatura llamado "Juegos Florales" en Santiago, por
"Sonetos de la Muerte", que tratan del suicidio de Rogelio Ureta, de
quien estaba profundamente enamorada. Fue en este concurso donde comenzó a
utilizar el seudónimo de Gabriela Mistral, en homenaje a los poetas Gabriele D Annunzio
y Frédéric Mistral.
El 10 de diciembre de 1945 se convirtió en la primera latinoamericana en
recibir el Primer Premio Nobel de Literatura, de manos del Rey Gustavo V, de
Suecia.
El cáncer puso fin a su vida, el 10 de enero de 1957, en Nueva York.
Besos
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Equipo conformado por:
Castro Mendoza Jesús Fernando
Flores Soledad Miguel Ángel
Calavera
literaria:
Eran 7:30 y ya
todos salían,
Tochimani
caminaba de prisa,
sin darse
cuenta que el camión ya se iba
sin fijarse iba
corriendo.
¡Pum! ¡Se
escuchó a lo lejos!
De pronto se
encontraba en un lugar muy extraño
Tochimani
preguntó:
¿En dónde me
encuentro?
A lo lejos la
huesuda decía.
hola físico,
ahora estás muerto.
Él se
preguntaba: ¿ahora con que ecuación regreso?
La huesuda
sonriente le dijo, solo hay una para el regreso.
Tochimani sin
más que decir, sólo empezó a sonreír.
‘'De que me
preocupó si yo lo sé todo'', dijo
¿Tú eres
Tochimani? Preguntó la flaca
entonces sal de
acá.
Creado por:
Paulina Escobar
Geniz
Dulce Mariana
Rodríguez Rodríguez
Eduardo
Velásquez Aguilar
Biografía de Rosario Castellanos.
Nació
en la ciudad de México el 25 de mayo de 1925, la escritora, poeta,
cuentista y ensayista Rosario Castellanos vivió su infancia y adolescencia en
Comitán, Chiapas, la tierra de sus mayores, para regresar a la ciudad de México
con 16 años de edad. De esos años se nutrió para escribir Balún-Canán,
que junto con Oficio
de tinieblas, y el libro de cuentos Ciudad
Real, conforman la trilogía indigenista considerada como la más
importante de la narrativa mexicana del siglo XX.
Fue
una de las primeras mujeres mexicanas que accedió a la educación superior
institucionalizada. De ahí su convicción de que las culturas en general y la
mexicana en particular, colocan a las mujeres, dentro del ámbito familiar
y social en un plano inferior. Este hecho quedó de manifiesto desde su tesis de
maestría en filosofía con el título Sobre cultura femenina,
que sustentó en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Fue becaria Rockefeller en el
Centro Mexicano de Escritores de 1954 a 1955.
En 1958 recibió el Premio
Chiapas por Balún Canán y tres años después el Premio Xavier Villaurrutia por
Ciudad real.
En 1962 su libro Oficio de
tinieblas obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, otros galardones
recibidos fueron el Premio Carlos Trouyet de Letras (1967) y el Premio Elías
Sourasky de Letras (1972).
Rosario tuvo importantes
cargos, que le permitieron difundir la cultura y el arte:
Fue promotora cultural en el
Instituto de Ciencias y Artes en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Directora general de Información
y Prensa de la Universidad Nacional Autónoma de México (1960-1966).
Profesora en la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México(de 1961 a
1971) donde impartió las cátedras de literatura comparada, novela contemporánea
y seminario de crítica.
Secretaría del Pen Club
(asociación de escritores a nivel mundial, con sede en París).
Ejerció con gran éxito el
magisterio en México y en el extranjero; en los Estados Unidos fue maestra
invitada por las Universidades de Wisconsin y Bloomington en los años de 1966 y
1967, y en Israel en la Universidad Hebrea de Jerusalem, desde su nombramiento
como embajadora de México en ese país en 1971 hasta su muerte.
Falleció
en Israel el 7 de agosto de 1974 , a consecuencia de una descarga eléctrica
provocada por una lámpara. Sus restos, por órdenes del Presidente Luis Echeverría, serían sepultados en la Rotonda de los Hombres
Ilustres, en la Ciudad de México.
EN EL FILO DEL GOZO
I
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo:
que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme
y resbale en espuma deshecha y humillada.
Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta,
palabras que los vientos dispersan como pétalos,
campanas delirantes al crepúsculo.
Todo lo que la tierra echa a volar en pájaros,
todo lo que los lagos atesoran de cielo
más el bosque y la piedra y las colmenas.
(Cuajada de cosechas bailo sobre las eras
mientras el tiempo llora por sus guadañas rotas.)
Venturosa ciudad amurallada,
ceñida de milagros, descanso en el recinto
de este cuerpo que empieza donde termina el mío.
II
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.
(Bajo tu tacto tiemblo
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.
Mi sangre se enardece igual que una jauría
olfateando la presa y el estrago.
Pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumisas.)
III
Tu sabor se anticipa entre las uvas
que lentamente ceden a la lengua
comunicando azúcares íntimos y selectos.
Tu presencia es el júbilo.
Cuando partes, arrasas jardines y transformas
la feliz somnolencia de la tórtola
en una fiera expectación de galgos.
Y, amor, cuando regresas
el ánimo turbado te presiente
como los ciervos jóvenes la vecindad del agua.
I
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo:
que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme
y resbale en espuma deshecha y humillada.
Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta,
palabras que los vientos dispersan como pétalos,
campanas delirantes al crepúsculo.
Todo lo que la tierra echa a volar en pájaros,
todo lo que los lagos atesoran de cielo
más el bosque y la piedra y las colmenas.
(Cuajada de cosechas bailo sobre las eras
mientras el tiempo llora por sus guadañas rotas.)
Venturosa ciudad amurallada,
ceñida de milagros, descanso en el recinto
de este cuerpo que empieza donde termina el mío.
II
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.
(Bajo tu tacto tiemblo
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.
Mi sangre se enardece igual que una jauría
olfateando la presa y el estrago.
Pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumisas.)
III
Tu sabor se anticipa entre las uvas
que lentamente ceden a la lengua
comunicando azúcares íntimos y selectos.
Tu presencia es el júbilo.
Cuando partes, arrasas jardines y transformas
la feliz somnolencia de la tórtola
en una fiera expectación de galgos.
Y, amor, cuando regresas
el ánimo turbado te presiente
como los ciervos jóvenes la vecindad del agua.
Rosario Castellanos.
Dúo poético:
Paulina Escobar
Géniz
Dulce Mariana Rodríguez
Rodríguez
Calavera literaria
A lo lejos se escuchó un chillido
fue la huesuda quién hizo ese
ruido,
pues la puerta quería cruzar,
y Don Nico no la dejaba pasar.
La catrina se cansó de esperar
y a don Nico al otro mundo se lo
pudo llevar.
Lo que quería era reposar,
pues de tanto frío se puso a
temblar.
De pronto se encontró un gatito
y lo quería usar como abrigo.
A lo lejos se escuchó un grito
¡Hey! ¿Qué haces amigo?
La flaca el grito escuchó
y luego, luego la voz reconoció,
no era la profesora Norma
sino la maestra más encantadora.
Salió corriendo sin su abrigo,
pues un rumor le habían dicho,
que si no se ponía a trabajar,
mucho amor le iban a dar.
Su propósito no terminará
pues al otro mundo a todos se
quería llevar,
no contaban con que Matute los
iba a salvar,
ya que los quiere tanto, no los
iba a abandonar.
A la profesora Claudia iba a
conquistar
para que en el otro parcial a los
de tercero no los vuelva a reprobar.
Creada por:
Campos Carvajal José Luis
Rojas Martínez Estefanía
Santos Machorro Ana Lizbeth
Biografia Rúben Dario
Sonatina
Soneto: "Torca"
Que eres muy complicada me decían ,
que al mundo tu cansabas y estresabas,
Y sin embargo yo no lo sabía,
Y sin embargo yo no lo pensaba.
Tu fuerza es tan grande que me atrae,
que ni siquiera importa la distancia,
Tan solo la tensión que nos contrae,
y el gran equilibrio que nos asocia.
Escogerte no fue mi intención,
y ahora te llevo en mi corazón,
lo se te complicaste en un principio,
pero ahora te llevo en mi corazón.
Y no estoy hablando de una chica o su boca,
hablo del arduo tema de la torca.
Seudónimo del gran poeta nicaraguense Félix Rubén García Sarmiento, iniciador máximo representante del modernismo hispanoamericano. Su familia era conocida por el apellido de un abuelo. "la familia de los Dario", y el joven poeta, en busca de eufonía, adoptó la fórmula de "Rubén Darío" como nombre literario de batalla.
Rubén Darío estaba llamado a revolucionar ritmicamente el verso castellano, pero también a poblar el mundo literario de nuevas fantasías, de ilusorios cisnes. Trajo a un idioma que estaba en tiempo de decadencia el influjo revitalizador americano y los modelos parnasianos y simbolistas franceses, abriéndolo a un léxico rico y extraño, a una nueva flexibilidad y musicalidad en el verso y la prosa, e introdujo
temas y motivos universales, exóticos y autóctonos, que excitaban la imaginación y la facultad de analogías.
En brillantez formal, estilistica y musical, apenas hay poeta en lengua española que iguale al Darío de la primera etapa plenamente modernista de Azul (1888) y Prosas Profanas (1896). Cuando se aminora su esteticismo, y el ideal del arte por el arte deja lugar a nuevas inquietudes, surge su obra maestra, Cantos de vida y esperanza (1905), en la que el absoluto dominio de la forma ya no tiene la mera belleza como único objetivo, sino que sirve a la expresión de una intimidad angustiada o de preocupaciones sociohistóricas, como el devenir de la América hispana.
Al valor poético intrínseco de esa segunda etapa, más perdurable que el de la primera, hay que sumar el papel de Rubén Darío como núcleo originario y aglutinador de todo un movimiento, el Modernismo, que marcó un hito en la historia de la literatura: tras seguir sumisamente durante tres siglos los rumbos de las letras europeas, nace en América una corriente propia cuya influencia pasará incluso a la metrópoli. Conseguida a principios de XIX la independencia política.
La poesía de Rúben Darío, tan bella como culta, musical y sonora, influyó en centenares de escrtores de ambos lados del océano Atlántico. Darío fue uno de los grandes renovadores del lenguaje poéticos en las letras hispánicas. Los elementos básicos de su poética los podemos encontrar en los prólogos a Prosas Profanas, Cantos de vida y esperanza y El canto errante. Entre ellos es fundamental la búsqueda de la belleza que Rubén encuentra oculta realidad. Para Rubén, el porta tiene la misión de hacer accesible al resto de los hombres el lado inefable de la realidad. Para descubrir este lado inefable, el poeta cuenta con la metáfora y el símbolo como herramientas principales. Directamente relacionado con esto está el rechazo de la estética realista y su escapimos a escenarios fantásticos.
Rubén muere el 6 de febrero de 1916, victima del alcoholismo.
Sonatina
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
-«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Sonatina. Rúben Dario
Sonatina
Soneto: "Torca"
Que eres muy complicada me decían ,
que al mundo tu cansabas y estresabas,
Y sin embargo yo no lo sabía,
Y sin embargo yo no lo pensaba.
Tu fuerza es tan grande que me atrae,
que ni siquiera importa la distancia,
Tan solo la tensión que nos contrae,
y el gran equilibrio que nos asocia.
Escogerte no fue mi intención,
y ahora te llevo en mi corazón,
lo se te complicaste en un principio,
pero ahora te llevo en mi corazón.
Y no estoy hablando de una chica o su boca,
hablo del arduo tema de la torca.
Creado por:
Castro Mendoza Jesús Fernando
Campos Carvajal José Luis
Velazquez Aguilar Eduardo
Poema: "Voleibol"
Salir l campo de juego no fue fácil,
mil caídas y obstáculos pasaste,
Tu vida se volvió imposible y difícil,
hoy sabes a donde llegaste.
Inicio el gran juego ,
inicio la ardua batalla,
inicio para demostrar tu entrenamiento,
inicio para mostrar que tienes agallas.
Volaste como un águila en el viento ,
búscate una oportunidad,
y como un tigre diste un zarpazo ya sin aliento,
para ver que ha servido toda tu agilidad .
sabes que pudiste ganar o,
incluso que pudiste perder,
pero sabes lo que puedes lograr.
Creado por:
Castro Mendoza Jesús Fernando
Creado por
Santos Machorro Ana Lizbeth
Navidad
Eres lo más esperadoen el año; diciembre
A ti te esperaré siempre
Porque contigo todo es feliz
Y dulce como el aniz
Iluminas a la ciudad
tu nieve se ve con tanta claridad,
llenas a los niños con alegría
con los regalos que les llegan
No importa cuanto tardes
siempre llegas y es mejor cuando es por las tardes
me encanta tu forma de llegar
Y los árboles se renuevan
pasa lo mismo con el corazón
pero el alma llenas con amor
Santos Machorro Ana Lizbeth
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy buenas creaciones!
ResponderEliminarExcelente trabajo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy buenas creaciones literarias :)
ResponderEliminar¡Buen trabajo!
Muy buen blog, me encanto.
ResponderEliminarMe gustaron las declamaciones. :)
Muy buenas interpretaciones. Muchas felicidades.
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